Quise explorar cómo los recuerdos no solo nos habitan, sino que crecen en nosotros. La casa, los árboles en flor y la luz ya no se funden solo en el rostro, sino que descienden por el cuerpo, echando raíces en la piel. Es un territorio vivo, donde cada imagen no solo se recuerda, sino que se siente y florece.
Obra seriada y firmada. Incluye timbre de cuño en relieve único. Impresión giclée sobre papel de grabado premium mate de 310 g/m², 100% α-celulosa, libre de ácido y lignina. Calidad museo/galería, con excelente profundidad de color y longevidad. Incluye certificado de autenticidad.
Enmarcado: greca negra; disponible con paspartú de 7 cm o sin paspartú.